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Cuando el 9 de enero de 2018 comparecí ante la comisión parlamentaria que investiga la pasada crisis financiera, dediqué parte de mi intervención a explicar lo sucedido en Bankia hasta mi cese y posterior nacionalización de la entidad, en mayo 2012. Sin embargo tuve, a preguntas de los parlamentarios, Que referirme a los 19.000 millones de euros que la actual dirección solicitó del gobierno con amenaza de dimitir, que le fueron concedidos.

La explicación del “agujero de Bankia” ha hecho fortuna, hasta el punto que el fiscal en la causa de las tarjetas de Caja Madrid hizo causa efecto de una y otra. Inevitablemente mi gestión en BFA/ Bankia se relaciona con estas ayudas, haciendo que la salida a Bolsa de 2011 aparezca comprometida. Lo que es incuestionable es que este desorbitado volumen de ayudas obligó a reducir el capital, en perjuicio de los accionistas iniciales, a los que el Tribunal Supremo ha obligado a indemnizar.

Mencioné ante los diputados dos comparecencias, una en el Congreso y otra en el Senado. La primera el 23 de mayo de 2012 del entonces ministro de Economía Luis de Guindos, donde este afirmó dos cosas: que al grupo BFA/ Bankia le faltaban unos 5000 millones de euros para cumplir con el recién aprobado D/L ( Guindos II), también que el Gobierno daría todo lo que le pidieran a los nuevos gestores. Cosa que cumplió.
La comparecencia en el Senado el 30 de mayo correspondió al entonces Gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez. En ella el Gobernador afirmó que la crisis de Bankia era la primera en que el BDE no había participado, además de que tenía instrucciones expresas del Gobierno de mantener silencio. Lo que también cumplió.

Pocos días antes el nuevo Presidente de Bankia, el sr Gorigoizarri, había demandado 19000 millones de ayudas públicas, amenazando con dimitir si no se le daban. Así mismo se los dieron.

Estos 19000 millones se han ligado a mi gestión y a la del consejo saliente, como consecuencia de unos supuestos saneamientos. Desde el mes de junio del 2012, en un informe escrito al consejo de Caja Madrid, he afirmado que la actual dirección había solicitado fondos en exceso, indudablemente beneficiosos para garantizar el éxito de su gestión, pero en ningún sentido necesarios para cumplir con los requerimientos de capital ni con los saneamientos exigidos por el supervisor. Cuestión delicada tratándose de fondos públicos.

Todo esto es sabido, pero lo que es novedad es que la propia Bankia, en su Plan Estratégico 2018-2020, presentado el 27 de febrero de 2018, reconoce ese exceso de capital, proponiendo dárselo a los accionistas como dividendo (página 35).
Este reconocimiento plantea varias cuestiones, siendo Bankia la entidad que más ayudas públicas ha recibido, siendo además todavía el FRob su mayor accionista, es decir el Estado español. ¿Desde cuándo sabe el FRob que hay un exceso de capital? ¿Desde el principio, como sostenemos otros y yo? Como sabemos que el BDE no participó en esta nacionalización, fue en todo caso una decisión política del Gobierno. ¿Es esta una disposición legal de recursos públicos? ¿Por qué el juez de la Audiencia Nacional que instruyó la causa no fue informado de esto por el FRob, que era parte en la misma?

Ya en otoño del 2013 al FRob se le olvidó reclamar a Bankia los 2760 millones de euros que le había dado ante la supuesta imposibilidad de tener beneficios suficientes para absorver sus pérdidas fiscales. Pero en otoño del 2013 el Parlamento aprobó garantizar por ley los créditos fiscales a toda la banca. Ya quisieran lo mismo otros. En todo caso, Bankia ya no necesitaba fondos adicionales para esta contingencia, pero se quedó con el dinero.

Además la intención de repartir el exceso de capital como dividendos beneficiará a todos los accionistas actuales, cuando solo esos fondos fueron aportados por el FRob, el Estado español. La propia Bankia reconoce que solo ha generado 635 puntos básicos de capital, cuando los dividendos que ofrece en el futuro son al menos de 2500 millones de euros. Según la información suministrada a la CNMV en diciembre 2017, página 70, el exceso de capital es de 4700 a 5400 millones de euros. Así que es más que probable que haya más dividendos en el futuro, a costa del exceso de capital.
Bankia también ha anunciado que planea reducir la presencia del Estado por debajo del 50% en breve, aprovechando el atractivo de estos dividendos. Hace pocas semanas el FRob vendió un 7% del capital, en una colocación privada por debajo del valor en libros.

Es seguro que el FRob, el Gobierno, es consciente de lo que está haciendo, repartiendo el exceso de su inicial aportación a Bankia con nuevos accionistas. Ahora somos conscientes los demás.